El reciclaje inteligente de los desechos electrónicos resultará clave para la sostenibilidad mundial

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13.09.2017

•Cada año, la industria tecnológica genera hasta 41 millones de toneladas de estos desechos, una cifra que incluso podría llegar hasta los 50 millones debido al incremento del número de consumidores de estos dispositivos y la disminución de su vida útil por una demanda de actualización permanente.

•ONU Medio Ambiente alerta sobre la todavía inadecuada gestión de sus componentes, sobre todo en países en desarrollo, así como la baja recuperación de los materiales valiosos contenidos en estos desechos, urgiendo a la necesidad de incrementar su reciclaje, lo que traería consigo importantes beneficios ambientales, económicos y sociales.

•Las alianzas están creciendo, lo que hace augurar un buen futuro para la correcta gestión de los RAEEs, conforme a los preceptos de la economía circular.

Cerceda, a 13 de septiembre de 2017.- Resulta evidente que, en la era de la innovación y las comunicaciones digitales, la producción de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEEs) está creciendo de forma exponencial y alarmante. Cada año, la industria tecnológica genera hasta 41 millones de toneladas de estos desechos, una cifra que incluso podría llegar hasta los 50 millones debido al incremento del número de consumidores de estos dispositivos y la disminución de su vida útil por una demanda de actualización permanente.

Estos residuos, aparentemente inofensivos, suelen contener elementos peligrosos que, si no se gestionan adecuadamente, constituyen una importante fuente de contaminación. Pero también es cierto que son muchos los componentes valiosos que albergan los aparatos eléctricos y electrónicos y que, a través del reciclaje, podrían ser utilizados como materia prima para la fabricación de nuevos productos. El caso más paradigmático son los metales, altamente codiciados en el mercado negro y de contrabando, y que son sustraídos sin control, arrojando al entorno aquellos elementos inservibles altamente peligrosos para la salud pública.

Sólo respetando la normativa vigente podrá llevarse a cabo un reciclaje correcto y aprovechar así los recursos contenidos en estos materiales.

BUSCANDO ALIANZAS

ONU Medio Ambiente advierte que la recuperación efectiva sigue siendo todavía muy baja. Según las investigaciones del Panel Internacional de Recursos (IRP), de 60 metales estudiados, sólo un tercio tiene una tasa de reciclaje que supera el 50% y ese indicador es inferior al 1% en el caso de 34 elementos.

Christian Nellemann, Jefe de la Unidad de Respuesta Rápida del Centro Noruego de Análisis Globales y autor de un reciente informe para la ONU Medio Ambiente sobre residuos electrónicos, manifestó la necesidad de abordar el círculo completo, establecer sistemas de reciclaje y formalizar y subsidiar los sistemas irregulares de manejo, al igual que también se necesita hacer frente a la significativa participación de la delincuencia organizada en este sector.

Y es que recuperar metales valiosos contenidos en los RAEEs puede reducir la cantidad de residuos electrónicos producidos, generar empleo, actividad económica y, por supuesto, reducir el impacto sobre el medio ambiente.

Llegados a este punto, se alude a la conveniencia de que los diseñadores busquen formas de recuperar fácilmente los materiales contenidos en los RAEEs y que los acuerdos y convenios en la materia se cumpla para evitar su vertido.

Según la ONU, las alianzas están creciendo. La Unión Internacional de Telecomunicaciones, la Universidad de las Naciones Unidas y la Asociación Internacional de Residuos Sólidos formaron este año la Asociación Mundial de Estadísticas sobre Desechos Electrónicos para mejorar y recopilar información sobre residuos electrónicos a nivel global. De hecho, la Asociación Mundial sobre Gestión de Residuos estudia también la forma de mejorar la gestión en los países en desarrollo.

El objetivo ahora es que estos residuos se conviertan en recursos, de acuerdo con los preceptos de la economía circular, lo que, sin lugar a dudas, contribuirá al ahorro, a la preservación del entorno y, por supuesto, a la protección de la salud.

Fuente: ONU Medio Ambiente

Saludos, Departamento de Comunicación